Aquí estoy, de erasmus por segunda vez. Hace 7 días que llegue pero parece que fue hace un mes cuando hice la fiesta de despedida en mi casa, de la que por cierto quiero subir fotos al blog cuando tenga un momento. No he podido escribir antes por que el finlandés que se ocupa de configurarte internet nunca estaba en su habitación, pero bueno, vayamos por partes.
Como no podía ser de otra manera tengo movida en el aeropuerto nada mas llegar, más de uno seguro que ya había apostado a que algo me pasaría. Llego allí a las 14:00 porque el vuelo salía a las 16:05 y lo primero que veo en los monitores es que el vuelo sale a las 15:05 no a las 16:05. Se me olvidaba decir que 4 días antes de irme me cambiaron el vuelo y alguien muy majo decidió que volase Madrid-Copenhague-Estocolmo-Tampere. Sigo por donde iba, le pregunto a la chica de recepción que a que hora sale el vuelo y me dice que las 15:30. Toma. Le digo que en mi papel del billete pone a las 16 y en los monitores a las 15 y me dice que tengo razón que es el embarque a las y media y el vuelo a las 16 que el monitor está mal.
Primer susto resuelto. Pero quedarían muchos más. Le doy mi DNI y me mira el billete y me dice que vuelo Madrid-Copenhague, y yo le digo que no, que me mandaron un mail diciendo que volaba a Estocolmo. Entonces se dedica durante 20 minutos a no se muy bien que, habla con la de al lado, le pregunta al de mas allá, se levanta vuelve a pedirme el DNI, etc,etc… Por fin me dice que me ha hecho los billetes para los dos primeros trayectos, pero que cuando llegue a Copenhague pida que me hagan el trayecto de Estocolmo-Tampere porque ella no me lo puede hacer. “Anda y eso?? Desde cuando?” y su respuesta fue algo así como que no podía volcar los datos porque el display noseque… Me asegura que va a ser sencillísimo y que cuando llegue a Copenhague busque el mostrador de SAS y lo comente allí.
Llego a Copenhague, con muy poco tiempo para cambiar de avión y encuentro el mostrador de SAS, le comento el problema a la señorita en cuestión y me dice que no existe dicho problema, que todo está en orden. “De verdad?!” “En Madrid me han dicho talycual” y que no, que todo esta en orden. Me monto en el avión y llego a Estocolmo a las 23:00.
Tengo una hora hasta embarcar y me digo a mi mismo que mas vale asegurarse y me voy al mostrador de SAS de Estocolmo. Les cuento la historia, y les doy el supuesto billete válido, la respuesta es:
“No puedes coger el avión este billete no es válido.”
“Ya estamos.”
Aqui es el punto donde me acuerdo de todos mis aeropuertos y todas mis historias. Incomprensiblemente mantengo la calma. Quizás era mi subconsciente el que sabía que algo me pasaría y no me pilló de sorpresa. Entro entonces en una distendida conversación con la sueca (no no es la sueca que os imaginais, tenia 50ytantos) y le digo que de eso nada, ella que de eso todo. Yo que en Copenhague me dijeron, ella que en Madrid me deberían haber dicho. Yo que era problema de la compañia, ella que no podia hacer nada. Yo que tenia que haber alguna solución, ella que no.
Veinte minutos despues tenía un billete nuevo en la mano que no me había costado un duro, pero sí bastante esfuerzo.
Me monto en el avión en Estocolmo y 40 minutos despúes:

Finally in Finland.
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